Hoy la taza se llenó de café.
Puse muchas cucharadas, y no volví a confiar en el sueño.
Hoy el sueño se llenó en la taza y confío en la superación de objetivos.
Caricias vencidas, domingos irrisorios configurados, nada ya es así.
¿Que me desentiendo? Tal vez, que pierdo la paciencia en la ciencia, quizá,
Pero me cuesta soñar, solo quiero vivir. Hacer de cada día un sueño, y perderme en mi delirio.
Esquizofrenia endemoniada, reír nuevamente, volver a nacer. Llorar, perderme en la duda,
Domingo. Domingo. Domingo...
"Minga es la que hace las cosas en casa", y así se va el día nuevamente.
Ya me olvidé de lo que me dijo el sol cuando lo saludé esta mañana.
Lo perdí entre luces incandescentes y papeles.
Entre corridas, barridas y comidas. Tiempo perturbador.
Y de vuelta la utopía.
Crimen, crisis, crisantemos. Si por dios, asi quedaré tirado.
Hoy pongo pausa, rebobino y crespito al rogar piedad de mi cerebro.
Dame una tregua, dame una luz de vida, una sonrisa en el río, una vista de tus confines.
Y a veces el suelo se vuele tan revoltoso, que ni las planicies, ni los pozos perturban las raices cuadradas.
Ni las excentricidades que vendrán ayer, y el domingo que vuelve a pasar...
¡Uy! Me olvidé, perdón, bueno ya sabes como estoy...
¡Y a mi qué me importa!
Vos sos vos y yo soy yo, arreglate, cambiate, peinate, afeitate, jugate, tomate, cagate, matate...
Se venció el chocolate y la caja llena, todavía no te la dí...
Mañana ya me voy de vuelta, es domingo...
Hoy la taza se llenó de café...