Pleno, negro de noche, y una persiana que acompaña el tiritar de esos colores,
Jugando a la tómbola de los sueños y de la intriga, pretendiendo criminalizar.
reflejos y una carpeta llena de sufrimientos que hacen hablar a los arboles.
Y hoy te ves, rasjuñando paracaidas que intentan ser narraciones sin pausa.
Es una pausa la realidad y me pierdo... Me encuentros en tu viaje espacial...
Ayer cruzaban las almas, las dulces melodías de un quizás tan triste como normal.
Y me vuelvo a perder en anillos de saturno, en nebulosas misticas que deforman la razón.
Crian los dioses tus aires y los hacemos volar, en circulos pero volar, creo que es bastante ya.
Suficiente, suficiente, y ese cartel blanco que nunca llegó me tropezó con el cordón.
Las colillas del capital caen sobre una mesa, que probablemente no se sepa de quien fue.
Pero las ganas de hacerme mío se me volvieron certerzas, y mís certezas se me hicieron mías al hacer...
Hoy si, mañana no, volveremos por un tiempo que no aprendi a medir, ni me interesa, ni te importa, solo me veo en charco como cuando con la punta del zapato muevo el agua que no volveré a ver, y mucho menos a tomar siendo conciente.
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