Cantan las aves su canción,
y el viento que huele a parque.
Se retuercen en busca del sol,
y se estiran para mojarse.
Suavemente se acerca una niña
y se detiene frente a su reflejo.
Un charco, un niño, la luz, la sombra,
la ocasión, lo acontecido.
Unos deambulan en sus cabezas,
ellos están ahí, lentejuantes.
Se miran, se encuentran,
se esconden, se ríen.
La lluvia de ayer y la tierra saturada.
sólo un instante sobre el árbol reflejado.