28.10.11

Recomponer las pausas del pensar, y comprender cuando hay que parar.
Hay momentos en que la ceguera de la belleza, del amor,
                                                           de la costumbre, del deseo, del miedo a perder, juegan en contra.
                             Se pierde la certeza de que es lo que realmente se quiere,
se descuida uno, se descuidan los medios, se esfuma el fin. Se borronea la vía, mío cuore está marchito, y me creo que no, lucho por creerme que esta todo igual, está todo bien,
                                                                                   y la prioridad.... la prioridad... ¿Qué prioridad?

La prioridad de no perder mis principios. Poder sentir realmente el amor, poder cuidar el deseo de volver a ser uno los dos. Enjuiciar el mundo, creyendome yo quien merece el cuerpo de ese amor...

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