Un ida y vuelta, que me lleva a dudar una vez más. Un si o un no que chocan como dos platillos que aturden mi mente, ampliando asi un horizonte de la certeza que es inalcanzable y que se bifurca en dos. Uno solo es el camino de la certeza. ¿Pero que influye para que nos cueste tanto esa decisión? Nos atemoriza el riesgo a ser juzgado por una sociedad, nos atemoriza el perder... Pero quien pierde más que el que no arriesga. ¿Tan determinante puede ser el juicio de un tercero? Creo que no, pero como poner en practica la autonomía de un acto si nadie nos enseñó como autoabastecernos de valentía... ¿Acaso no hubiera sido interesante eso en el colegio? No lo juzgo, pero creer en que las secuelas de la infancia quedan es casi un acierto; que marca por el resto de la vida, e influye a la hora de tener seguridad con uno mismo; poder tomar un camino sin verguenza, sin miedo a encarar un sinfin de actos desconocidos....
ese camino que se bifurca y no sabemos para que lado agarrar se nos presenta taaantas veces en la vida, pero es mejor arriesgar....se gana mas arriesgando que quedandoce quieto.
ResponderEliminarHermosa esta etapa que estas teniendo, de escribir, de inspiracion, es como una autoayuda que nos regalamos.....
te quiero amigo
orgullosa de tener un amigo tan lindo como vos!!!!